Los libros que leí en 2019

Con respecto a mis lecturas, 2019 fue particular.

Después de varios años en los que me propuse retos exagerados en Goodreads, y de un bloqueo lector, obviamente mi autoestima de lectora estuvo por los suelos. Así que, este 2019 decidí no proponerme una cantidad específica de libros, sino consumir un libro conforme terminara otro. Fue un gran reto para mí, yo, compradora que iba a una librería y sentía la necesidad de comprar todos los libros pendientes. Salí victoriosa con dicho propósito, y planeo seguir con ese hábito de compra-lectura. Ahora mis metas no son números, sino títulos.

Desde que entré a la universidad mi ritmo no ha sido el mismo. Los últimos tres años se han ido en lecturas algo obligatorias (y en verdad disfruto lo que estudio), teorías, artículos de investigación y ensayos; ridículamente, por un tiempo me sentí algo culpable por “no estar leyendo nada”. Sin embargo, este año también hice las paces con varios aspectos de mí, por ejemplo, con que soy algo lenta en mi modo de aprender y de leer, y con el hecho de que me gustan los best-sellers y, todavía, la literatura juvenil. De igual forma, tuve dos eventos importantes: organicé un círculo de lectura en mi universidad, y asistí a un taller de escritura feminista. El primero me hizo predicar y seguir el decálogo de Pennac o los diez derechos que tenemos como lectoras; claro, no puedo enseñarlos si no me los tomo en serio en mi vida. El segundo, me acercó a cuentos que sin la ayuda de otras mujeres no me habría acercado.

Ese fue mi 2019 en lecturas y, sinceramente, este año que me quité presiones y pretensiones, que puede admitir mis auténticos intereses, me reencontré con mi yo lectora, y crecí en ese aspecto. Ahora estoy bastante emocionada por los títulos que tengo pendientes y lo que he escuchado sobre ellos. Tal vez nos leamos después para comprobar lo que estoy a punto de decir, o tal vez no, pero 2019 ha sido una gran preparación para lo que viene en lecturas del 2020. Sin más que decir, les comparto mis lecturas del año, acomodadas de las menos a las más favoritas:

El túnel – Ernesto Sábato

¡Madre mía!, lo odié. ¿Tengo que explicar por qué? ¿ya lo leyeron? Reprimí tanto el aborrecimiento, que mientras escribo esto me doy cuenta que lo leí este año. Aclaro que no es un mal libro en el sentido literario, tiene calidad. Es un libro diseñado para odiarlo (o eso espero) y, conmigo, cumplió su propósito.

Retrata con éxito la locura de los personajes, pero son tan enfermos y viles que no hay forma en que se salven en esta lista. Aun así, recomendaría que lo leyeran para discutirlo y para que se den cuenta cómo reaccionan quienes lo han leído (y tal vez sea un criterio para mantener o no, a ciertas personas en su vida).

 

An Absolutely Remarkable Thing de Hank Green

A los hermanos John y Hank Green los sigo desde hace algunos años a través de sus canales en YouTube como Vlogbrothers y CrashCourse. A John Green, claro, desde su éxito con Bajo la misma estrella. Así que teniendo como referente la escritura de su hermano y su contenido en redes, cuando me enteré que Hank sacaría un libro, sabía que le daría una oportunidad.

Para quienes no lo conocen, Hank tiene una carrera en bioquímica además de ser promotor de la ciencia; en CrashCourse es quien inició dando lecciones no sólo sobre biología y química, sino también de física. Era de esperar que su debut fuese sobre ciencia ficción y, aunque no soy apegada al género, me emocionaba ver cómo ponía en juego sus conocimientos de ciencias exactas.

An Absolutely Remarkable Thing (en su traducción, Algo absolutamente extraordinario) tiene como premisa a una chica neoyorquina que se encuentra con vida extraterrestre. Sin embargo, el libro más allá al explorar el alcance que tiene la tecnología y las redes sociales en nuestra vida, la fama y la manipulación mediática; todo esto lo hace a través de una narrativa simpática y con múltiples referencias pop que, debo decir, a veces son algo absurdas (aunque no negaré que me hacían sonreír).

Un punto interesante a discutir en la narración de los hermanos Green es que sus últimos libros han sido narrados desde la perspectiva femenina en primera persona, y que de hecho creo que valdría la pena detenernos para analizar desde el feminismo la evolución escritural de John Green. Aunque a algunos no les guste tanto como a otros, ambos hermanos han logrado alcanzar un lugar relevante en la industria literaria, al menos en la juvenil y estadounidense.

A pesar de todos los puntos a favor, el libro se encuentra en el último lugar por la cantidad de tiempo que me tomó terminarlo; me gustó, pero no me atrapó- Fue la compañía entre lecturas y a lo largo de meses. Me hizo reír y me entretuvo, pero no me cautivó. Tal vez otra mirada me ayudaría.

Hacia finales del año, Hank anunció la secuela A Beautifully Foolish Endeavor, que sale en julio del 2020 pero ya se puede pre-ordenar.

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[“Él era uno de las miles de personas que tomaban la realidad y la filtraban a través de su ideología para luego gritarla muy fuerte al Internet”.]

 

Landline – Rainbow Rowell

Tenía años sin leer a Rainbow Rowell. El primer libro que leí de ella fue Eleanor & Park cuando tuvo su boom (libro que no he releído, pero me interesa regresar a él). Prácticamente, después de terminar An Absolutely Remarkable Thing me dije ¿sabes qué? Acepta que te gusta la literatura juvenil y lee lo que no te detuviste a leer en los últimos tres años.

Este fue el segundo de Rowell en este año. Landline trata sobre Georgie y Neal, un matrimonio que se encuentra en crisis y por medio de un teléfono que hace llamadas al pasado, la forma en que Georgie encuentra una oportunidad para arreglar su relación.

Me gusta cómo escribe Rainbow, tan íntima y auténtica. Para mí, una romántica, Landline es una historia realista que aún así logró hacerme suspirar. Sin embargo, no está entre mis favoritos. Me costó encariñarme con Georgie y Neal, en especial me llevó tiempo entender a este hombre. Mis partes preferidas fueron las conversaciones por teléfono cuando regresaba a contar su historia juntos, pero fuera de ahí, lo demás me parecía de relleno y lo quería saltar, aunque puedo entender que está ahí para darle contexto a la historia. Es una novela agradable con un romance atípico.

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Fangirl – Rainbow Rowell

Este libro llegó primero. Y, siguiendo lo que ya mencioné, la primera sensación que tuve al leerlo fue de estar siguiendo la historia de una auténtica humana. Porque creo que esa es la fortaleza de Rowell: crear personajes que se sienten reales. La protagonista, Cath, está lejos de ser perfecta, tiene muchas inseguridades, dudas, rencores e inquietudes. Es una historia que gira alrededor de ella, enfrentándose a sus sentimientos y conflictos con su familia y consigo misma, por lo que tal vez parece que no tiene una trama en específico. La novela le habló a mí yo fangirl más joven, más insegura y aterrada de muchas cosas.

No es de mis favoritas porque las partes del fic las estuve brincando sin excepción. Está bien para un coming-of-age y romance (no es la trama principal, pero aparece en la cantidad justa).

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El libro de actividades feminista – Gemma Correll

Este es un libro simple pero poderoso. Lo recibí como obsequio a principios del año. Solía llevarlo a la universidad para completarlo entre clases con ayuda de más chicas. Algunos podrían no tomarlo en cuenta como lectura, pero en realidad lo disfruté bastante y lo recomiendo si es que ya eres feminista o si buscas iniciarte en la lectura feminista de una forma entretenida.

Además, ¡logré que Gemma Correll lo firmara en el Museo Tamayo! Así que debo admitir que eso ayudó a que su valor en mí creciera.

 

Temporada de huracanes – Fernanda Melchor

Estoy segura que todos ya hemos escuchado bastante sobre esta novela, y aún así no termino de saber cómo sentirme al respecto. No estoy aquí para romper ilusiones sobre la prosa de Fernanda Melchor, porque sólo comparto mis opiniones, pero en realidad fue un libro que me dolió mucho. No es un mal libro, es una desoladora realidad. Es grotesco.

Admiro la capacidad de Melchor de entrelazar historias y personajes, y de recrear escenarios y situaciones tan reales. No es un libro que busca disfrutar, pero se debería leer por lo incómodo que es. Me pregunto de qué otras formas se pueden hablar del presente de México.

Como ya mencioné, la labor de la autora es maravillosa, solo que en lo personal me resulta demasiado. Si antes no hubiese leído el libro que se encuentra en mi número 1, tal vez mi opinión sobre Temporada de huracanes sería distinta y no creería que hay una forma mejor de retratar realidad mexicana. Lo coloco aquí por el valor que considero que tiene.

 

La mujer en el mundo (The Women’s Atlas)  – Joni Seager

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Este libro se encuentra cerca de mis favoritos, sobre todo por el grandioso trabajo de investigación y diseño editorial que hay detrás. No había escuchado hablar de él antes ¡y se me hace una pena!

Joni Seager es una activista, feminista, geógrafa, ambientalista y experta en política internacional. Por medio de la estadística, responde a una compleja pregunta: ¿cómo viven las mujeres (en la actualidad y alrededor del mundo)?

Consta de ocho amplios capítulos: la mujer en el mundo, poner a la mujer en su sitio, derechos inalienables, política corporal, salud, trabajo, educación y conectividad, propiedad y pobreza y poder.

Este libro es ambicioso, perfecto para sustentar todos tus argumentos en las discusiones de Navidad.

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Confesiones de una mala feminista (Bad Feminist) – Roxane Gay

A Roxane Gay la conocía sin saberlo. Había leído y compartido un par de sus artículos en The New York Times (cuando todavía tenía disponibles artículos gratis) además de que la seguía en Twitter. De pronto una amiga me empezó a referenciar el libro y sólo hablaba de lo bueno que era.

Cuando mi papá me vio leyéndolo y me preguntó de qué era, en realidad no supe cómo explicarle, pues “Confesiones de una mala feminista” es una compilación de ensayos y, por lo tanto, no trata sobre solo una cosa. Claramente, lo que comparte es la mirada y voz crítica de Roxane, una catedrática de la universidad de Purdue. Aborda temas de género, espectáculo, política y raza; es este último el que creo que es más enriquecedor, pues Roxane es de origen haitiano y desde su experiencia ve las cosas de forma distinta. Por, sobre todo, es eso, ella, lo que provoca que me guste tanto. Además, hace muchísimas referencias a otros libros, por lo que tengo ahora recomendaciones que no esperaba, pero ansío leer.

Es un libro que salió en el 2014 pero hasta ahora me acerqué yo, así que tal vez ustedes ya han escuchado sobre él. Si les interesa el género del ensayo desde una perspectiva feminista, este es el libro.

 

Normal People – Sally Rooney

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[“Nadie puede ser completamente independiente de los demás, así que por qué no rendirse en el intento, pensó, ir corriendo hacia el otro lado, depender de las personas para todo, permitirles depender de ti, por qué no”.]

Aquí empiezo a fangirlear. ¡AAAAH! ¡Lo amé, lo amé!

No sé por dónde empezar. No sé si mi flechazo me ciega ante los defectos que puede ocultar la historia. De entrada, sé que no es una historia para todos, pero a los que nos gusta, después de poco nos encanta. Leí en Goodreads que Normal People es un libro polarizador.

Podría pasar por literatura juvenil, pero lo encuentro más maduro que eso. Tiene una premisa aparentemente sencilla: una historia sobre una chica y un chico superficialmente distintos que encuentran, uno en el otro, un refugio, una amistad y un romance. Conforme crecen, iniciando su adultez y su universidad, es cómo los vemos enfrentarse a cómo llevar su relación, a sus conflictos familiares y de identidad. La novela también aborda temas de clase, abuso, violencia y poder.

En algún punto, tanto de la historia de Marianne como la de Connell (los protagonistas) me rompió; es confuso decir cómo logré encontrarme en ellos y a la vez resulté impactada por sus ideas y sentimientos. Hay cosas que Rooney logró poner en palabras que antes veía abstractas.

Fue un libro que me hizo desvelarme para devorarlo en dos días, además de que me hizo llorar. La escritura es íntima y gira alrededor de la vida de los dos personajes, los explora y los explota. Es por eso que se encuentra casi como mi libro favorito del año.

Hasta donde sé, no se encuentra traducido (ni idea por qué si ha sido un gran éxito). Lo adquirí en Amazon y supe de él gracias a @paolacarola en Instagram.

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[“Sus ojos se vuelven a llenar de lágrimas y los cierra. Incluso en su memoria recordará este momento abrumadoramente intenso, y está consciente de ello ahora, mientras sucede. Nunca se ha creído apta para ser amada por nadie. Pero ahora tiene una nueva vida, de la cual este es el primer momento, e incluso muchos años después pensará: sí, ese fue, el comienzo de mi vida“.]

 

Casas vacías – Brenda Navarro

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Casas vacías llegó a mí por recomendación de la booktuber Alejandra Arévalo (Sputnik en YouTube). Fue de mis primeros libros del año y vaya que no lo he olvidado. Agreguen otro a la categoría de incómodos.

Tampoco estoy segura de por dónde empezar, la novela sigue la historia de dos madres en circunstancias muy distintas que atraviesan dolor de diferentes formas. En un inicio, Navarro dice, buscaba hablar sobre la desaparición en México, sin embargo, como público lector hemos llegado al consenso, la novela va más allá y habla sobre la maternidad. Desaparición y maternidad, qué tremenda combinación. También habla sobre clase, pobreza, precariedad, violencia, identidad femenina, hay pasajes interesantes que nos hablan del sexo desde una forma desgarradora. Fue un libro que me mantuvo despierta en la madrugada y luego me dio pesadillas. Es doloroso, es incómodo, pero sorprendentemente, a mi parecer, bello.

Lo leí por medio de Kaja Negra, cuando lo tenían para descarga gratuita en su página web. Lo imprimí y engargolé para releerlo. Fue tanto su éxito que Navarro ahora lo está publicando de manera impresa con Sexto Piso (y obviamente ahora lo voy a comprar). La forma en que surge y el éxito de la novela trae a discusión la socialización del mercado literario y qué otros modelos editoriales se pueden adoptar.

No sé qué tanto quiero soltar aquí, quisiera que todos tuvieran la misma experiencia que tuve yo. Solo diré que se lleva mi primer lugar por todo lo que me hizo sentir.

10

 

 

 

Autora: Marissa Lorena Vargas Sánchez (1998). Tamaulipeca, feminista, universitaria a punto de concluir la licenciatura en Lingüística Aplicada. Bastante romántica, y bastante política. Enamorada del té y de los animales.

Imágenes: Marissa Lorena Vargas Sánchez

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