Mamá desobediente

Cuando descubrí que estaba embarazada, apenas era enero; por ende, pasé un 10 de mayo apenas gestando, y recuerdo que muchas personas me dijeron que no debía celebrar el Día de las madres, pues todavía no era mamá.

¿Somos madres hasta que nuestras hijas e hijos nacen?, o ¿somos madres desde el momento que sabemos que estamos embarazadas?

En lo personal desde que descubrí que iba a ser madre mi vida cambió y empecé a tomar todas las medidas necesarias para cuidarme, así como para cuidar al ser que crecía dentro de mí.

Yo, Michelle: rechazo la idea de que somos madres hasta el momento en el que parimos.

Fui mamá desde el momento en el que supe que estaba embarazada, y me celebré.

Soy mamá joven. Tenía 22 años recién cumplidos cuando descubrí que estaba embarazada. Estaba a mitad de la licenciatura. Y, claro, mucha gente me criticó. Pero yo decidí continuar con el embarazado.

Ser madre joven no ha sido fácil. Joven y sin pareja. No voy a tocar el tema de “el padre”, pues ese “güey” dejó de interesarme desde hace mucho, así como a él no le interesó ejercer una buena paternidad. Supongo que mi hijo y él, ya están cara a cara algún día, de eso se encargará la vida.

Entonces, como les decía, maternar en una sociedad tan machista y tan arraigada a tradiciones religiosas, con un estereotipo de familia “perfecta”, es muy difícil. A veces ser madre duele y agota, más por las exigencias sociales que por el sólo hecho de serlo.

Eso sí, soy yo, antes de todo. Al menos eso me repito día a día, y mi mamá siempre me lo dejó claro. Mi madre sabia me dijo: “Si tú estás bien, él estará bien.”

Quiero escucharme y maternar ¡Como a mí se me dé la gana!, sí así. Desde una perspectiva libre y feminista. Obvio me tachan de “mamá barco”, “mamá hippie”, “mamá Montessori” y, ¡ah, la que más les gusta!, “mamá luchona”.

Sinceramente no entiendo por qué a la gente les parece “gracioso” llamarnos “mamás luchonas” a las mujeres que somos responsables, o a las que lo son sin una pareja. Claro que no es gracioso, es ofensivo y, en el fondo, por eso nos nombran así, porque es una forma de castigar a las que se salen del molde.

¡Criar es un compromiso enorme¡, que no se termina jamás. Y sí, quizá no es para todas, de eso estoy muy consciente de eso, ser madre o padre, debe ser una decisión que pensemos mucho, un compromiso que debemos asumir sólo si aceptamos todo lo que significará para nosotras como individuas – individuos, seres sociales y profesionales. No debemos ser madres solo porque nuestra familia, pareja, o quien sea, lo espera.

Así que, desde la maternidad que ejerzo ahora, desde la consciencia asumida, lo único que quisiera decirles es:

Mujeres: ¡Hagan lo que ustedes quieran, no busquen dar gusto a nadie más que a su propio ser!

Recordemos: ¡la maternidad será deseada, o no será! Y más en tiempos de pandemia.

De hecho, a partir del deseo y la posibilidad, de la ética, es que llega lo demás. ¿Cómo vivir un momento histórico como este, siendo madre, si no es a partir de saber que tú lo deseaste? Ante esta crisis mundial lo que más valoro es poder pasar tiempo con mi hijo.

Admito que muchas veces no es fácil. Me quedé sin trabajo en la fase 1, y en la fase 2 me contrataron en una empresa, ahora que es fase 3 trabajo, materno e intento hacer home school no sólo con mi hijo, también conmigo.

Desde que estudiaba, y me dediqué únicamente a maternar y terminar lo mejor posible mi carrera, me prometí que cuando empezara a trabajar en mi rama y mi situación económica cambiara, me apapacharía mucho. Antes trabajaba 4 horas con un tío, y me pagaba 1200 pesos quincenales, solo podía solventar los gastos básicos de mi hijo, aunque gracias a eso podía ir a la universidad, al trabajo y mi pequeño estaba en una guardería del IMSS, aunque no me gustara.

Ahora veo por mí y veo por él, sigo trabajando, luchando, sí, luchando. Y también investigo, lloro, río, me rebelo, grito, miento madres, agradezco, escucho, comprendo, ignoro, cuestiono, socializo, voy y vengo. Ando por aquí y por allá.

No me arrepiento de cómo materno, aprendo y mejoro cada día. Además, cuando veo a mi hijo, ser y sonreír, sé que lo hago bien. Estar consciente de lo que puedo dar como madre y ser humana, tener claro lo que deseo, eso también me ayuda. Sé que no quiero tener otro hijo o hija, sé que sólo podré mantenerme cuerda si soy madre sólo de un ser, espero que algún día él lo entienda, tiene que. Quiero lo mejor para ambos, quiero seguir, estudiando, viajando, conociendo, siendo yo. Quiero darnos mucho amor, comprensión, quiero conocerlo y reconocerme junto a mi hijo.

Quiero maternar como yo quiera, equivocarme y pedir disculpas, intentarlo una y otra vez.

Experimenté un amor puro, sin conocerlo, lo quise sólo con saber que existía en mí. Sabía que iba a ser difícil y aun así seguí, y me demostré a mí misma -y a todos y todas- que si podía.

En cierto momento me dijeron que no podía ser mamá y feminista, menos ser mamá de un varón. ¿Les suena? No se sientan mal si es su caso. Debo decir que la crianza feminista es el futuro. Pues queremos un mundo mejor no sólo para nuestras hijas e hijos, también para toda la humanidad. Tenemos una gran oportunidad con la crianza de esos varones.

Soy mamá desobediente. No crío como se acostumbra, no regaño como se acostumbra, no le enseño como se acostumbra. Y estoy feliz con mi decisión.  Me quiero, me admiro y me cuido; así como lo hago con él. Quiero que sea libre y que su voz sea fuerte, quiero mostrarle el mundo como creo que es correcto y que con el paso del tiempo él tenga su propio criterio. Quiero poder decirle: sé quién quieras, como quieras, siempre te apoyaré.

Quiero que mi voz siga, quiero seguir conociéndome, quiero seguir viviéndome.

También soy el resultado de una mamá libre. Quiero ver los resultados de ser una madre libre.

Te amo, hijo.

Atentamente: una mamá feminista y desobediente.

 

 

Autora: Michelle Campos, 26 años. Feminista, mamá, pasante de la Lic en Diseño Gráfico (con complejo de artista plástica), por la Universidad Tecnológica de México (UNITEC), actualmente realizo una Maestría en Diseño Multimedia, junto con otros 5 diplomados. Soy una ilustradora apasionada y una estudiante de teoría feminista, desde hace 6 años. De igual forma, me encanta dar talleres y pláticas, así como compartir el conocimiento adquirido en estos años. Tengo experiencia en Marketing, publicidad, fotografía de espectáculos, eventos, retrato, etc. Asimismo, me desempeño en el Diseño UX/Uai, ilustración, diseño editorial, community manager, diseños para redes entre otras cosas. Esto se complementa con mi proyecto de fotografía documental feminista desde hace 3 años. Quiero escribir para complementar mi trabajo visual y compartir experiencias, como mujer y madre joven, con otras mujeres. Lectora insaciable. Me encanta aprender, quiero estudiar otra licenciatura en Historia, letras hispánicas, filosofía o periodismo. Soy una mujer rebelde y furibunda. Nunca me canso de aprender y aprehender.

 

 

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