¿Qué convierte a una palabra en insulto?

Advertencia de contenido: esta publicación contiene ejemplos de insultos ofensivos.

En noviembre de 2016 la edición británica de la revista Glamour publicó una columna donde Juno Dawson usó el término TERF para describir a feministas (como ejemplo, nombró a Germaine Greer) que “firmemente creen que yo –y otras mujeres trans– no soy mujer”. Cuando las lectoras se quejaron sobre el uso de lenguaje peyorativo, una vocera de la revista contestó en Twitter que TERF no es peyorativo:

“Trans-exclusionary radical feminist[1] es una descripción y no un insulto misógino.

Argumentos sobre si TERF es un término descriptivo neutral o una ofensa peyorativa han rondado desde entonces. Estos suscitaron una pregunta que lingüistas y filósofos han encontrado difícil de responder (y aún no llegan a un consenso): ¿qué convierte una palabra en insulto?

Antes de que aborde esa amplia pregunta, reflexionemos sobre el significado y la historia de TERF. Como la vocera de Glamour dijo, es una forma abreviada de la frase Trans Exclusionary Radical Feminist . Específicamente, es un acrónimo construido con las iniciales de las palabras que conforman la frase. Algunas personas han sugerido que por ello no puede ser insulto. Encuentro este argumento descabellado dado que varios términos, de los cuales todos están de acuerdo en que son insultos, son formas abreviadas (por ejemplo, paki, jap, paedo y tranny). En todo caso, hay un dilema sobre el estado de TERF como un acrónimo. Claramente inició como uno, pero ¿aún se comporta de esta manera?

Para abordar mi punto, consideremos un acrónimo de 1940: ‘radar’. ¿Sabes a qué refiere cada una de las letras? Yo lo sé, pero sólo porque lo he investigado. He usado la palabra por unos 50 años sin saber que significa Radio Detection and Ranging –un logro obtenido por el hecho de que radio detection and ranging ya no es lo que significa–. A través del tiempo se ha convertido en una palabra ordinaria, que es usada sin referencia a sus orígenes como acrónimo. Nadie expande mentalmente las letras R-A-D-A-R en palabras, nadie imagina que gaydar debe ser el acortamiento de gay detection and ganging. Además –un signo insignificante pero revelador– nadie hoy en día escribe ‘radar’ en mayúsculas.

He estado escribiendo TERF en mayúsculas, pero estos días también es visto como Terf o terf. En ese sentido se comporta igual que radar, una palabra que puede ser usada sin conocer qué significaban las letras del acrónimo original. Otro signo es la manera en que ahora es usado para describir gente (por ejemplo, hombres) que no cuadra con la especificación original del término, dado que no son feministas radicales. Entonces, parece que al menos algunos usuarios del término no lo utilizan estrictamente con el significado de trans exclusionary radical feminist. sino en un significado más genérico, como persona transfóbica.

Este tipo de cambio es común en la historia de las palabras. El significado de las palabras es inherentemente inestable, sujeto a variar entre los diferentes grupos de hablantes y a cambiar con el tiempo, ya que no aprendemos los significados de la mayoría de las palabras al buscarlos en algún libro autorizado de referencia, sino que los averiguamos de nuestra experiencia al escuchar o ver palabras usadas en contexto. Es fácil imaginarse cómo pudo haber cambiado el significado de TERF en la manera que acabo de sugerir. Imagínate escuchar a dos de tus amigas discutir sobre una conocida mutua a quien se refieren como TERF. Nunca te habías encontrado con el término antes y no tienes manera de saber que es una abreviación de una frase más larga (porque es un acrónimo, pronunciado no como una serie de letras, sino como una sílaba singular que rima con smurf). Así que escuchas lo que se dice sobre TERF en cuestión y haces la inferencia más simple compatible con lo que has escuchado: que TERF significa persona transfóbica.

Si el significado de TERF ha empezado a desplazarse, es una señal de éxito (las palabras evolucionan cuando se transmiten a nuevos usuarios y contextos). Pero hace que el argumento de que TERF es solo una etiqueta neutral y descriptiva para un grupo específico sea menos convincente. Tal argumento tampoco da cuenta de cómo el uso ha cambiado a través del tiempo o bien es una versión de la falacia etimológica (‘como sea que las personas usen una palabra, su significado original es el verdadero’).

Pero el hecho de que una palabra no sea una descripción neutral no significa necesariamente que es un insulto. Entonces, regresamos a la pregunta que filósofos y semantistas han encontrado tan difícil: ¿con base en qué decimos que una palabra es un insulto?

Como ya mencioné, las respuestas de quienes han escrito sobre este tema no concuerdan. Por mi parte, después de leer varios recursos, no creo que haya una respuesta única. En cambio, creo que hay un número de criterios que tienen que ser considerados. Si dudamos sobre el carácter ofensivo de una palabra, podemos intentar hacernos las siguientes preguntas y luego ver el resultado general de las respuestas.

Mis primeras dos preguntas están basadas en lo que la filósofa Jennifer Hornsby propone como los dos criterios fundamentales de un término peyorativo o insulto.

  • ¿Se entiende comúnmente que la palabra transmita odio o desprecio?
  • ¿La palabra tiene una contraparte neutral que denote al mismo grupo, pero sin implicar odio o desprecio?

Esta definición parece haber sido construida a partir de insultos raciales o étnicos como prototipo. En tales casos, generalmente es entendido que el término peyorativo, cuyo uso es preferido al término neutral que denota al mismo grupo, comunica odio o desprecio como parte del significado (esa es la diferencia ente decir Jew o kike). Esto no nos ayuda mucho con términos como TERF, cuyo significado como insulto es cuestionado. TERF es entendido por ciertas personas como contenedor de odio o desprecio, pero otros niegan que conlleve dichos aspectos.

Tampoco es claro si hay un término neutral con el que TERF contraste. TERF no refiere a un grupo preexistente, sino que crea una nueva categoría (sí había un grupo preexistente de feministas radicales, pero ellas no se definían como categoría a partir de la creencia de que la mujeres trans no son mujeres, de hecho, todavía no se definen así, pues no todas las feministas radicales sustentan esa creencia). Así que, para decidir si TERF es insulto, tenemos que hacernos otras preguntas.

  • ¿Las personas a las que se aplica el término lo usan para describirse a sí mismas o lo aceptan cuando otros lo usan para describirlas?

Ambas partes de esta pregunta son importantes. Si un grupo de personas voluntariamente usa una palabra para describirse, se podría concluir que la palabra no es insulto, bajo el supuesto de que las personas generalmente no insultan a su propio grupo. Sin embargo, esto no permite la posibilidad de que un término pueda ser un marcador de identidad y solidaridad cuando es usado dentro del grupo, mientras se mantiene como insulto si es usado por o para el grupo externo. El ejemplo clásico es el uso solidario de la “palabra con n” entre algunos miembros de la comunidad negra, pero no por ello está bien que la gente blanca lo use. Dyke para lesbiana es otro ejemplo: bien si eres lesbiana, pero es sospechoso si no lo eres. También hay usos jocosos, irónicos o de autoburla que no denotan el uso de una palabra como insulto (las amigas pueden referirse entre ellas en privado como putas o zorras, pero no aceptarían ser descritas en esos términos en público o por extraños).

Con TERF, la respuesta para ambas partes de la cuestión es no. Habrá personas que usen TERF irónicamente o autosarcásticamente en privado, pero no estoy al tanto de nadie que en público se defina a sí misma como TERF, por el contrario, es común para aquellos que son llamados TERF por otros que rechacen el término. Noten que estas observaciones implican actitudes hacia la palabra: hay algunas feministas que públicamente afirman la creencia mencionada por Juno Dawson, que las mujeres trans no son mujeres, pero incluso ellas niegan ser TERF. Esto sugiere que ven TERF de la misma manera en que miembros de cierto grupo étnico pueden ver un insulto étnico: “sí, soy miembro del grupo al que refieres, pero no, no acepto las implicaciones del nombre con el que me llamas”. Lo cual me lleva a la siguiente pregunta:

  • ¿Las personas a las que la palabra alude la consideran insulto, por ejemplo, la describen explícitamente como insulto, protestan contra su uso, muestran ofensa o angustia cuando es usada?

Para algunos escritores, un sí a esta pregunta es suficiente para convertir una palabra en insulto. Luvell Anderson y Ernie Lepore señalan:

No importa cuál es la historia, no importa qué significa o comunica, no importa quién la introduce, independientemente de sus asociaciones pasadas, una vez que los individuos implicados la señalan como insulto, se convierte en uno [énfasis en el original].

Lo que estos escritores tratan de explicar es el hecho de que las etiquetas que antes fueron consideradas aceptables o incluso amables, pueden redefinirse como insultos (los ejemplos incluyen negro y coloured) y lo contrario también puede pasar (black no siempre fue aceptable y queer era usado sin ambigüedad como insulto). Esto no tiene que ver con lo que significa el término (el significado literal de negro y black es el mismo) en un momento particular. Si declaran un término ofensivo, es ofensivo: es inútil que los no miembros del grupo les digan que no tiene sentido su ofensa.

Bajo este criterio, TERF es indiscutiblemente un insulto. Muchos individuos que han sido descritos como TERF lo han llamado insulto, protestado contra su uso (como muestra las quejas en la columna de Juno Dawson) y explícitamente dicen que les ofende. Pero estoy reacia a usar sólo ese criterio. Estoy de acuerdo en que, para que algo sea insulto, es necesario que los miembros del grupo destinatario lo señalen como ofensivo, pero no estoy segura de que sea una condición suficiente. ¿Qué se hace en los casos en los que el grupo destinatario está dividido? Queer, por ejemplo, tiene opiniones divididas en la comunidad LGTB.

Como sociolingüista (a diferencia de los escritores que cité), también estoy insatisfecha con las implicaciones de que miembros de un grupo de manera arbitraria y por casualidad decidan que, por ejemplo, queer ha dejado de ser insulto o negro se ha convertido en uno de nuevo. Creo que estos cambios están relacionados con los cambiantes contextos sociales y políticos en los cuales las palabras son usadas (por ejemplo, el contexto en el que queer perdió su cualidad de insulto fue el surgimiento de un activismo radical impulsado por la epidemia del VIH-SIDA). Las percepciones sobre las palabras tienen que ser vistas en relación con el para qué son usadas, ya sea por el grupo mismo o por sus oponentes. Por ello, otra pregunta que quiero hacer es:

  • ¿Qué actos de habla la palabra está performando?

Si la palabra es solo una descripción neutral, se puede esperar que sea usada en su mayoría con el propósito de describir o hacer afirmaciones sobre hechos o asuntos. Si es un insulto, se espera que sea usada para esos propósitos, pero además se espera que sea usada en actos de habla que expresen odio y desprecio, como agravios, amenazas e incitaciones a la violencia. (Incidentalmente, por ‘agravio’ aquí no me refiero a declaraciones donde simplemente se use la palabra en cuestión y eso conlleve un insulto, sino afirmaciones que dicen algo insultando a todo el grupo, por ejemplo, “todos ellos son rateros sucios”).

Hay evidencia de que TERF aparece en insultos, amenazas e incitaciones. Se puede leer una selección de ejemplos (la mayoría tomada de Twitter, así que son comunicaciones públicas) en este sitio, que fue creado para documentar el fenómeno. Aquí hay un pequeño número de ítems del sitio para que te des una idea de cómo luce este discurso:

Estoy HARTÍSIMA de las putas TERFs asquerosas.

Imagínatelo. TERFs sangrando por todos los orificios de su cuerpo. Y encima dando trabajo a veterinarios. Igual salen plazas de interinidad.

te juro que espero no encontrarme a ninguna terf en persona ni conocer a ninguna ni nada porque es que la mataba a puñetazos en el acto

planta un árbol mata a una terf

Precisamente porque se creó para documentar los usos de TERF como insulto, este sitio no ofrece una muestra representativa de todos los usos del término, así que no nos puede indicar si insultar/amenazar/incitar son sus funciones dominantes. Sin embargo, sí muestra que está entre sus funciones recurrentes. También señala otra pregunta relevante:

  • ¿En qué otras palabras la palabra tiende a co-ocurrir?

Es evidente que en el sitio que comparto, TERF continuamente aparece en el mismo tuit junto con otras palabras cuyo estatus de insulto no es disputado, como puta. Otras palabras que ocurren más de una vez o dos en los mismos tuits incluyen asquerosa, fea, basura y un grupo de palabras refiriendo a la suciedad (mierda, oler, apestar, basura), lo cual también es un tema recurrente en el discurso racista y antisemita.

Una de las pistas que usamos para inferir el significado no familiar de una palabra en su contexto es nuestro entendimiento de las palabras adyacentes y familiares. El resultado es que, a través del tiempo, los patrones recurrentes de colocación (por ejemplo, la tendencia de ciertas palabras de aparecer en proximidad con otras) tienen una influencia en la manera en la que el significado evoluciona. Los ejemplos de la página web son muy pocos y una muestra poco representativa para generalizar, pero si las ubicaciones que vemos son los usos comunes del término TERF, eso no sólo apoyará el argumento de que es un insulto, sino que también sugerirá que la palabra puede volverse cada vez más peyorativa.

En síntesis: TERF no cumple con todos los criterios que han sido propuestos para definir una palabra como insulto, pero sí la mayoría de ellos, al menos parcialmente. Mi juicio personal en la cuestión ha sido particularmente influenciado por la evidencia de que TERF ahora es usado en un tipo de discurso que tiene similitudes claras con discursos de odio dirigidos a otros grupos: hace amenazas de violencia, incluye otros insultos, así como metáforas de suciedad. Por supuesto, este no es el único tipo de discurso en el que TERF es usado y, posiblemente, no sea el principal. Pero si un término figura en ese tipo de discurso, para mí es imposible mantener que es ‘sólo una descripción neutral’.

Creo en un debate abierto sobre las cuestiones controversiales, por tanto, no estoy sugiriendo que las posturas de algún lado deban ser censuradas o protegidas de críticas. Mi punto es que cuando uno de los términos usados en una discusión se ha convertido en insulto, ya no es apto para otro propósito y ha llegado el momento de buscar un remplazo.


[1] “Feminista radical transexcluyente”, nota de la traductora.

Sobre la autora: Mi nombre es Debbie Cameron: soy académica como profesión, he escrito algunos libros académicos sobre temas que también abordo en mi blog language: a feminist guide, así como un libro más popular, The Myth of Mars and Venus. También escribí una introducción al feminismo, que está disponible en inglés, español y griego. Si estás interesada, puedes encontrar algunas de mis contribuciones a otros medios en la sección Related de mi blog, y puedes seguirme en Twitter @wordspinter

Traductora: Denisse Gómez-Retana, feminista, lingüista y docente.

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